Dislexia


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    Nuestra colaboradora, María Rodrigo, Psicóloga clínica, nos habla acerca de la dislexia, una dificultad específica del aprendizaje que afecta aproximadamente a un 20% de la población.

    "La dislexia es un trastorno neurobiológico específico y persistente de la decodificación fonológica (la exactitud lectora) y del reconocimiento de las palabras (velocidad y fluidez lectora) que interfiere en el rendimiento académico del pequeño. Actualmente se piensa en la genética y la herencia como primera hipótesis causal, ya que se estima en un 40% la recurrencia fraternal. Además, mediante técnicas de neuroimagen, se han encontrado diferencias entre los cerebros con y sin dislexia en áreas relacionadas con la habilidad para leer.

    La comorbilidad con otros trastornos es elevada, por ello es frecuente encontrar también problemas en la escritura (disgrafía, disortografía), matemáticas (discalculia), de la coordinación (dispraxia), trastorno de déficit de atención con hiperactividad y trastornos de índole emocional y conductual. Por todo ello, es fundamental realizar un diagnóstico y tratamiento precoz.

    Los síntomas principales de la dislexia son:

    En edad prescolar:

    Dificultad para el aprendizaje de nuevas palabras.
    Dificultad para el reconocimiento de letras y hacerlas coincidir con su sonido.
    Dificultad para eliminar el sonido inicial en una palabra.

    En edad escolar:

    No reconocen palabras familiares a simple vista.
    A menudo olvidan cómo se escriben muchas palabras que estudian.
    Tienen muchos errores ortográficos.
    Confunden letras, las repiten, añaden o suprimen.
    Tienen que releer un texto para poder comprenderlo.
    Su nivel de lectura es inferior en comparación con su habla.

    Como padres, ¿Cómo podemos ayudarles?

    Es fundamental que el pequeño sepa qué le está ocurriendo, por ello habla con él sobre el tema, explicándole y resolviéndole todas sus dudas.
    Ponte en contacto con su escuela para realizar una adaptación curricular.
    Utiliza medios alternativos de aprendizaje como, por ejemplo, audiovisuales para aprender las lecciones del colegio.
    Crea un espacio de lectura. Reserva un tiempo todos los días para leer con tu hijo en el que cada uno lea una página.
    Apoya a tu hijo en el plano emocional. Utiliza siempre el reforzamiento para elogiar su capacidad de superación y esfuerzo.
    Utiliza modelos. Tener dislexia no significa “fracasar” en la vida adulta, sólo hay que buscar caminos alternativos al convencional. "

    Y no dejéis nunca de hablar y compartir momentos con vuestros hijos, es la mejor forma que tenemos de detectar estas posibles dificultades y ayudarles a entenderlas y a trabajar en ellas.


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